Los artesanos del puerto jaibo enfrentan una crisis silenciosa: cada vez hay menos personas dispuestas a continuar el oficio, mientras las nuevas generaciones toman otros caminos.
De acuerdo con la Unión de Artesanos, el número ha disminuido de 800 a cerca de 300 trabajadores, en su mayoría adultos mayores, quienes hoy mantienen viva esta tradición.
El problema no solo es el relevo generacional: también influyen factores como la baja en ventas, la migración a destinos turísticos y la dificultad para conseguir materiales por temas ambientales.
Algunos artesanos incluso han tenido que salir de Tampico para buscar mejores oportunidades en lugares como Cancún.
A pesar de todo, la creatividad sigue intacta: figuras de animales, personajes y diseños únicos que reflejan la identidad de la región y marcan un lindo recuerdo para los turistas que nos visitan durante el año.

