En Tampico cayó una red de huachicol fiscal que operaba con permisos falsos para meter diésel sin pagar impuestos. El operativo dejó 14 detenidos, entre empresarios, marinos y exfuncionarios aduanales. Todo salía del puerto como si fuera exportación… pero terminaba vendiéndose en México.
La presidenta Claudia Sheinbaum fue directa: “cero impunidad”. Y es que este fraude no era huachicol normal, era contrabando fiscal bien armado, con empresas fachada y corrupción metida hasta aduanas. El daño a la lana pública era brutal: hasta 7 pesos por litro evadidos.
Este decomiso se suma a los más de 15 millones de litros asegurados en Tamaulipas en lo que va del año
. El mensaje es claro: el huachicol fiscal ya no es intocable, y su desmantelamiento marca un paso firme en la lucha contra la corrupción.

