Cada vez más jóvenes están tomando una decisión clara: criar mascotas antes que tener hijos. Lo que comenzó como una moda en redes hoy es un cambio real en la forma de vivir, amar y construir familia.
La llamada generación perrhijo surge en un contexto de rentas altas, empleos inestables y altos niveles de estrés, donde formar una familia tradicional se percibe cada vez más lejano. En contraste, los perros ofrecen compañía, afecto y estabilidad emocional, sin la presión económica y social que implica la crianza de un hijo.
Especialistas señalan que las mascotas se han convertido en un refugio emocional para una generación que prioriza su salud mental y bienestar. Más que una tendencia, este fenómeno refleja una redefinición del concepto de familia y de las formas de afecto.
🐾 ¿Estamos ante una moda pasajera… o frente a una nueva manera de entender la vida y el amor?

