El Feng Shui considera el 1 de enero como un día clave para sembrar intenciones. La energía con la que arrancas el año puede marcar el rumbo de los meses que vienen, sobre todo en temas de abundancia, bienestar y fluidez.
La buena noticia: no necesitas remodelar tu casa ni hacer cambios extremos. Para esta filosofía milenaria, los pequeños movimientos conscientes son suficientes para activar lo nuevo. Mover algo el primer día del año simboliza apertura, renovación y disposición a recibir.
👉 ¿Qué recomiendan hacer?
- Cambia de lugar una planta, un adorno o un mueble pequeño.
- Retira o reemplaza objetos rotos, desgastados o que ya no te gustan.
- Renueva detalles sencillos: una lámpara, un tapete o incluso el aroma del espacio.
El mensaje es claro: cuando liberas espacio, la abundancia encuentra dónde llegar. A veces, el cambio más pequeño es el que abre la puerta a un gran año.

