La Laguna Madre enfrenta una crisis sin precedentes: miles de peces y aves han muerto por falta de oxígeno en el agua, lo que ha encendido las alarmas entre ambientalistas y habitantes de la zona. La escena es alarmante y demanda acción inmediata.
Esta laguna, uno de los ecosistemas hipersalinos más importantes del mundo, no solo alberga especies únicas como pelícanos, garzas y camarones, sino que también sostiene la pesca local y el turismo sustentable. El deterioro no solo afecta la biodiversidad, sino también el sustento de familias que dependen de este ecosistema.
Expertos señalan que la mortandad masiva puede ser producto de condiciones hipóxicas causadas por la eutrofización, altas temperaturas o contaminación agrícola e industrial. En este contexto, la inacción podría transformar este paraíso natural en una zona muerta irreversible. Se exige intervención urgente: monitoreo, captación de oxígeno y acciones contra la fuente del problema.

