En Tamaulipas la chamba está subiendo, pero el detalle es que muchos de esos puestos no ofrecen seguridad ni prestaciones. Según datos del INEGI, al cierre de 2024 había 744 mil personas en la informalidad, lo que representa el 45 % del empleo total en el estado. Es decir, casi la mitad de quienes trabajan lo hacen sin contrato, ni acceso a servicios básicos.
Aunque se reporta un aumento en la ocupación, también hubo pérdida de empleos formales: más de 29 mil plazas dejaron de existir en sectores regulados, mientras la economía informal absorbió a miles más. Esto significa que sí hay trabajo, pero no siempre con condiciones dignas ni estabilidad 💼⚠️.
Especialistas señalan que este fenómeno es un reto para las políticas públicas, pues la informalidad limita ingresos fiscales, seguridad social y crecimiento real. Al final, la pregunta que queda es: ¿cómo hacer que el empleo que crece en Tamaulipas también sea formal, justo y sostenible? 🌎✨

